¡Ya están aquÃ! Parece increÃble, pero sin darnos apenas cuenta, ya las tenemos de nuevo encima. ¡Es navidad!
Fiestas, ajetreos, reuniones familiares… ¡Regalos! Es la época perfecta para quedar bien con nuestros familiares y amigos.
Buscamos el regalo perfecto, el que sabemos que más va a gustar a cada uno. Tal vez has pensado regalar un gatito, ¿acaso no es un maravilloso regalo? Sin duda lo es, pero ¿hemos meditado seriamente nuestra decisión?
Junto con las vacaciones estivales, las semanas y meses que siguen a la Navidad son las fechas en que se producen más abandonos de animales.
El precioso cachorro que regalamos y que hizo las delicias de quien lo recibió, crece y se convierte en un ser que tiene una serie de necesidades: hay que alimentarlo adecuadamente, seguir un programa de vacunación, darle cariño, juegos, asumir que tal vez hayamos de despedirnos de nuestro impecable sofá o de las porcelanas de la bisabuela.
Por ello, regalar un gato, u otra mascota, no debe ser una decisión impulsiva. Un ser vivo ni puede, ni debe, ser objeto de la vorágine comercial de estas fechas. Y esto es asà por varias razones:
Los albergues están llenos de animales que en su dÃa fueron lindos cachorros objeto de un regalo y que un dÃa, contra todo pronóstico, crecieron y, al dejar de ser tanlindos, fueron abandonados por quienes tenÃan la obligación de quererle…
Por favor, no regalemos animales si existe la más mÃnima posibilidad de que eso vaya a ocurrir.
Si, a pesar de lo anterior, sabemos que nuestro “regalo” va a encontrar un excelente hogar, ¡enhorabuena! Habremos hecho el mejor regalo del mundo, tanto para nuestros amigos o familiares, como para el gatito, y compartirán horas de mutua compañÃa y felicidad.
Una relación exitosa entre el gatito y sus nuevos dueños necesita comenzar con unas bases sólidas: preparación, concienciación, asunción de compromisos, información y conocimiento. Además de, por supuesto, mucho cariño. Este tipo de relaciones nunca deben ser impuestas.
Una alternativa, además de un excelente regalo, puede ser un libro sobre gatos. Tal vez el receptor quiera un gatito, después de todo, pero será una decisión suya, meditada y desde el conocimiento. Y tal vez hayamos contribuÃdo a poner nuestro granito de arena para paliar las espeluznantes estadÃsticas que se registran sobre el abandono de animales.
Fuente del artÃculo: Milgatos.com
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